Video
Historia | El pionono | Actividad

 

Estimado amigo: Me complace acusar recibo de su carta del pasado día 17, en la que expresa el deseo de obsequiar a la Familia Real con los famosos piononos y otras especialidades de la Casa Isla.

SS. MM. los Reyes me encargan que le transmita Su agradecimiento por su amable atención, que aceptan complacidos, así como su felicitación al celebrar con su familia el centenario de los piononos de Santa Fe.

Cuando vaya a enviar los productos le agradeceré que nos avise con antelación y, una vez que lleguen a Zarzuela, con mucho gusto dispondré su entrega a los miembros de la Familia Real. Atentamente le saluda.


El Vizconde del Castillo de Almansa

 

 La historia del pionono arranca en el año 1897, cuando Ceferino Isla González, que ya había sido aprendiz interno en el obrador de Manuel “el Gallego”, se estableció en la Calle Real de Santa Fe, para abrir su propio obrador de pastelería exactamente donde se encuentra ubicada la actual Casa Isla.

   Ceferino,  muy devoto de la Virgen, quería rendir un homenaje al Papa que en 1858 había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de María, éste no era otro que Pío IX (Pío Nono); el último Papa Rey, el Papa bajo cuyo pontificado los Estados Potificios pasaron a formar parte de la nueva Italia que surgía con la reunificación, quedando dichos estados reducidos a la mínima expresión: la actual Ciudad del Vaticano.

   En este contexto Ceferino madura su idea de “crear” un nuevo pastel que no sólo lleve el nombre del Papa ( de ahí surge el nombre de pionono), sino que además el pastel recuerde la figura papal: aspecto cilíndrico y algo rechoncho (bizcocho humedecido enrollado sobre sí mismo), revestido como el Papa con un balandrán  blanco (canastilla de papel en cuyo interior se deposita el bizcocho humedecido), y coronilla  de crema azucarada y tostada sobrepuesta al cilindro de bizcocho, (que quiere simbolizar el solideo con el que el Papa cubre su coronilla).


   Ceferino Isla, era descendiente de  la familia Isla, oriundos de Rincón de Isla, en la provincia de Cantabria, algunos de cuyos miembros bajaron durante la Reconquista a liberar Sevilla, estableciéndose allí.

El origen de la llegada de la familia Isla a Santa Fe se recoge en la obra "Historia incompleta de 900años de la Familia Carrillo" (1997), de José Carrillo de Albornoz Fábregas, donde, en el capítulo VI, dedicado a los Carrillo de Albornoz de Santa Fe, se dice:

"A título de anécdota, también en 1546 aparece el campanero Gonzalo de Isla, natural de Sevilla, que fabrica la segunda campana de la ciudad y se queda en ella para que algunos de sus descendientes, siglos después, se dediquen a la fabricación de piononos."

   En 1916, el Rey D. Alfonso XIII, en una de sus  visitas a la finca que su amigo el Duque de San Pedro de Galatino poseía en Láchar fue obsequiado por éste con piononos para merendar,

   Alfonso XIII, impresionado por el delicioso sabor de tan singular postre, decidió obsequiar a Casa Islacon el título de proveedores oficiales de la Real Casa.

   Esta condición de proveedores de la Casa Real es  lo que  justifica que el escudo de Casa Isla esté coronado con la corona real: corona de cinco puntas.

   Este rótulo, y el escudo coronado de Casa Isla, hubieron de ser retirados de la balconada de laConfitería con la llegada de la II República en 1931, aunque en épocas más recientes la Casa Real ha mostrado de nuevo su gusto por el pionono, como demuestra una carta recibida por Manuel Isla en 1997.

 

   Con el paso del Tiempo, Ceferino Isla murió, dejando el negocio en manos de Mercedes y Enrique Isla Rodríguez, quienes a su vez, a su muerte dejaron el obrador a cargo de Manuel Isla, en el año 1977, encargándose éste de la reforma y ampliación del obrador y pastelería.

   Por aquel entonces, la pastelería ocupaba algo menos de la mitad de la extensión actual; era una habitación algo oscura con una sola puerta de cristal y mostrador de mármol. El edificio antiguo fue derribado y se tomó la parcela de al lado, dando al edificio donde se ubica la pastelería el aspecto actual. Mientras duraron las obras de reforma, el obrador fue alojado provisionalmente en la casa de Manuel Isla.

   En tiempos de posguerra, el pionono pasó sus dificultades, ya que la escasez de recursos obligaba al racionamiento, con lo cual al obrador solo se le permitía el uso de 60 kilos de azúcar al mes. Manuel Isla tenía que ir todos los meses a la jefatura de Industria, ubicada entonces en el palacio que hoy ocupa la Estación Experimental del Zaidín, (al inicio de la Avenida de Cervantes de Granada), para obtener la autorización para la recepción de los 60 Kilos de azúcar.

   Cuenta Manuel Isla que para poder cubrir las necesidades del obrador, al que sólo se le autorizaba a hacer pastelería los domingos y bollería los jueves, se dirigía a Granada en busca de más azúcar a una tienda de extraperlo ubicada en la calle Calderería.

  
Actualmente el Pionono es una auténtica institución, que consume 100 toneladas de azúcar al año. El obrador ocupa prácticamente toda la manzana en la que se ubica la pastelería, habiendo incluso sus instalaciones traspasado a la manzana de enfrente, en donde recientemente se ha instalado un obrador de heladería a la carta donde se elaboran helados de todos los sabores imaginables, incluido por supuesto el de pionono.

   En la Calle Real, cerca de donde se encuentran las instalaciones de Casa Isla, se erigió un monumento a Ceferino Isla (como homenaje el creador del pionono, que ha llevado y lleva el nombrede Santa Fe a todo el mundo), en una plaza que ha adoptado su nombre, y que puede observarse en la imagen.

info@pionono.com